Ingredientes:
- 1 kg de carrilladas de cerdo ibérico o ternera, limpias
- 40 g de harina de trigo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 cebollas moradas grandes
- 2 puerros (parte blanca)
- 3 zanahorias medianas
- 2 dientes de ajo
- 500 ml de vino tinto de calidad
- 300 ml de caldo de carne casero
- 2 hojas de laurel
- 1 rama de tomillo fresco
- 1 clavo de olor
- 10 g de chocolate negro (70% cacao)
- Sal marina al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Salpimentar las carrilladas y pasarlas ligeramente por harina, sacudiendo el exceso.
- En una olla de hierro fundido o Cocotte, calentar el aceite de oliva y sellar la carne a fuego alto hasta que esté dorada por ambos lados. Retirar y reservar.
- En el mismo aceite, añadir la cebolla, el puerro y la zanahoria picados (mirepoix). Sofreír a fuego medio-bajo hasta que la cebolla esté caramelizada.
- Incorporar los ajos laminados y cocinar 2 minutos más. Verter el vino tinto y subir el fuego para que el alcohol se evapore por completo y el líquido reduzca a la mitad.
- Reincorporar las carrilladas a la olla. Añadir el caldo de carne, el laurel, el tomillo y el clavo. Tapar y cocinar a fuego muy lento durante 2 h 30 min.
- Una vez la carne esté tierna, retirarla con cuidado. Pasar la salsa por un colador chino o pasapurés para obtener una textura fina.
- Devolver la salsa a la olla, añadir la onza de chocolate negro y remover hasta que se funda, aportando brillo y profundidad. Reincorporar la carne para un último hervor de 5 minutos antes de servir.
- Introduce la carne en la salsa y deja reposar al menos 20 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.