Ingredientes:
- 4 caballas frescas, limpias y sin espinas (aproximadamente 150g cada una)
- Sal gruesa
- Pimienta negra recién molida
- Harina de trigo (para rebozar)
- Aceite de oliva virgen extra (para freír)
- 1 cebolla blanca grande, cortada en juliana fina
- 3 dientes de ajo, laminados
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera (5 ml)
- 1/2 cucharadita de pimentón picante (2.5 ml) (opcional)
- 100 ml de vinagre de vino blanco
- 150 ml de agua
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 granos de pimienta negra
- 4 clavos de olor
- 1 zanahoria grande, cortada en rodajas
Instrucciones:
- Secar bien la caballa con papel de cocina. Salpimentar al gusto. Enharinar ligeramente.
- Calentar abundante aceite de oliva en la sartén. Freír la caballa a fuego medio-alto hasta que esté dorada por ambos lados. Retirar y colocar sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
- En la cazuela, calentar el aceite de oliva. Sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Añadir la zanahoria y cocinar unos minutos más.
- Incorporar el pimentón dulce y picante (si se usa), la hoja de laurel, la pimienta en grano y los clavos de olor. Remover rápidamente para que no se queme el pimentón.
- Verter el vinagre y el agua. Llevar a ebullición y dejar reducir ligeramente.
- Colocar la caballa frita en el recipiente hermético. Verter el escabeche caliente sobre la caballa, asegurándose de que quede bien cubierta.
- Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 2 horas (idealmente, toda la noche) para que la caballa absorba los sabores del escabeche.