Ingredientes:

  • 200 g de harina de trigo todo uso
  • 60 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 ½ cucharaditas de bicarbonato de sodio
  • ½ cucharadita de sal
  • 225 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar granulada
  • 100 g de azúcar moreno compactada
  • 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 120 ml de suero de leche o buttermilk
  • 120 ml de café caliente recién hecho
  • 200 g de chocolate negro (al menos 70% cacao), picado
  • 200 ml de nata líquida para montar (35% materia grasa mínimo)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 180°C. Engrasa y enharina los moldes o fórralos con papel de horno.
  2. En un bol, mezcla la harina, el cacao en polvo, el bicarbonato y la sal.
  3. En otro bol, bate la mantequilla con los azúcares hasta obtener una mezcla cremosa y esponjosa.
  4. Incorpora los huevos uno a uno, batiendo bien después de cada adición. Añade la vainilla.
  5. Añade los ingredientes secos alternando con el suero de leche, comenzando y terminando con los ingredientes secos.
  6. Incorpora el café caliente a la masa y mezcla hasta que esté homogénea.
  7. Divide la masa equitativamente entre los moldes preparados. Hornea durante 35-40 minutos, o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
  8. Deja enfriar los bizcochos en los moldes durante 10 minutos, luego desmóldalos y déjalos enfriar completamente sobre una rejilla.
  9. Calienta la nata en un cazo sin que llegue a hervir. Vierte sobre el chocolate picado en un bol. Deja reposar un minuto y luego remueve suavemente hasta que el chocolate se derrita por completo y obtengas una crema lisa y brillante.
  10. Cubre la parte superior de una de las capas del bizcocho con ganache. Coloca la otra capa encima y cubre todo el bizcocho con el resto del ganache.
  11. Decora con virutas de chocolate, frutos rojos o lo que más te guste (opcional).