Ingredientes:
- 1 ½ tazas (300g) de arroz glutinoso
- 1 ¾ tazas (420 ml) de agua
- ¼ cucharadita de sal
- 1 lata (400 ml) de leche de coco entera
- ½ taza (100 g) de azúcar blanca granulada
- ¼ cucharadita de sal
- 1 cucharadita de maicena disuelta en 1 cucharada de agua fría
- 2 mangos maduros, pelados y rebanados
- 2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas (opcional)
Instrucciones:
- Lava el arroz glutinoso hasta que el agua salga clara. Remoja en agua durante al menos 2 horas, o idealmente durante la noche.
- Escurre el arroz y colócalo en una olla con agua fresca (1 ¾ tazas) y sal. Cocina a fuego medio-bajo, tapado, hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido toda el agua (aproximadamente 20-30 minutos). Alternativamente, usa una arrocera según las instrucciones del fabricante.
- En una cacerola pequeña, combina la leche de coco, el azúcar y la sal. Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se disuelva.
- Agrega la mezcla de maicena y agua a la salsa de coco. Cocina, revolviendo constantemente, hasta que la salsa espese ligeramente (aproximadamente 1-2 minutos). Retira del fuego.
- Vierte la mitad de la salsa de coco caliente sobre el arroz cocido y revuelve suavemente para combinar. Deja reposar durante 10 minutos para que el arroz absorba la salsa.
- Sirve el arroz pegajoso con rebanadas de mango fresco. Rocía con la salsa de coco restante y espolvorea con semillas de sésamo tostadas, si lo deseas.