Ingredientes:
- 300 g de Arroz Arborio o Carnaroli
- 1 Litro de Caldo de Pollo o Vegetales (caliente)
- 120 ml de Vino Blanco Seco
- 60 g de Cebolla finamente picada
- 30 g de Mantequilla sin sal (dividida)
- 15 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
- 2 dientes de Ajo picado muy fino
- 30 g de Harina de trigo común
- 120 ml de Nata para cocinar (mínimo 35% M.G.)
- 100 g de Queso Parmigiano Reggiano (recién rallado)
- 25 g de Perejil fresco picado
- Sal y Pimienta Negra recién molida (c/n)
Instrucciones:
- Calentar el caldo en una olla y mantenerlo a fuego bajo. Precalentar el horno a 200°C (390°F).
- En la cazuela de fondo grueso, derretir la mitad de la mantequilla con el AOVE. Sudar la cebolla hasta que esté transparente. Añadir el ajo un minuto.
- Incorporar el arroz al sofrito. Remover constantemente durante 2-3 minutos hasta que los granos se vuelvan translúcidos en los bordes (nacarar).
- Verter el vino blanco. Dejar que se evapore completamente el alcohol, rascando el fondo de la olla.
- Añadir un cucharón de caldo caliente al arroz. Remover hasta que se absorba casi por completo. Continuar añadiendo caldo, cucharón a cucharón, hasta que el arroz esté cocido al dente (unos 15-18 minutos).
- Retirar del fuego. Incorporar la nata, el resto de la mantequilla y el queso Parmigiano rallado. Mezclar enérgicamente para emulsionar. Sazonar con sal y pimienta.
- Transferir el arroz cremoso a la fuente de horno. Extender uniformemente. Espolvorear con el Parmesano restante.
- Hornear durante 15-20 minutos o hasta que la superficie esté dorada, burbujeante y crujiente. Vigilar la parte superior.
- Dejar reposar 5 minutos fuera del horno. Espolvorear con perejil fresco picado antes de servir.