Ingredientes:

  • 200 g de almendras crudas (con piel)
  • 10 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de sal fina

Instrucciones:

  1. Calienta la sartén a fuego medio. Añade los 10 ml de aceite y espera a que esté caliente pero sin llegar al punto de humo para garantizar un dorado uniforme.
  2. Vierte las almendras en una sola capa y mueve constantemente con la espátula. Tuesta hasta que el aroma sea intenso y el color pase de beige a un tono caoba brillante.
  3. Apaga el fuego y añade la sal inmediatamente. El calor residual y el aceite superficial fijarán la sal a cada almendra sin quemarla.