Ingredientes:
- 200 g de almendras crudas (con piel)
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal fina
Instrucciones:
- Calienta la sartén a fuego medio. Añade los 10 ml de aceite y espera a que esté caliente pero sin llegar al punto de humo para garantizar un dorado uniforme.
- Vierte las almendras en una sola capa y mueve constantemente con la espátula. Tuesta hasta que el aroma sea intenso y el color pase de beige a un tono caoba brillante.
- Apaga el fuego y añade la sal inmediatamente. El calor residual y el aceite superficial fijarán la sal a cada almendra sin quemarla.