Ingredientes:

  • 1 taza (200 g) de almendras crudas, enteras y con piel (sin sal)
  • ½ taza (100 g) de azúcar blanca granulada
  • ¼ taza (60 ml) de agua

Instrucciones:

  1. Colocar la sartén antiadherente en la estufa a fuego medio.
  2. Añadir las almendras, el azúcar y el agua a la sartén.
  3. Revolver constantemente con la cuchara de madera, asegurándose de que el azúcar se disuelva por completo y se integre con las almendras.
  4. Continuar cocinando, revolviendo sin parar, hasta que el agua se evapore y el azúcar comience a cristalizar alrededor de las almendras. Observar cómo el azúcar pasa de un aspecto húmedo y brillante a uno más seco y arenoso.
  5. Bajar el fuego a bajo y continuar revolviendo hasta que el azúcar se derrita nuevamente y se caramelice, recubriendo las almendras con un color dorado intenso y brillante.
  6. Verter las almendras garrapiñadas sobre el papel de horno o la superficie de silicona, separándolas con la cuchara o espátula para que no se peguen.
  7. Permitir que las almendras se enfríen por completo y se endurezcan antes de servir.