Ingredientes:
- 8 alcachofas frescas medianas
- 1 limón grande
- 1 manojo de perejil fresco
- 5 g de sal marina gruesa
- 1.5 l de agua filtrada
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 granos de pimienta negra
Instrucciones:
- Preparar el baño ácido: Llena un bol grande con el agua filtrada y añade el zumo de medio limón y el manojo de perejil roto con las manos.
- Limpiar la base: Corta el tallo dejando unos 2 centímetros y pela la capa exterior del mismo hasta llegar a la parte blanca.
- Retirar las hojas: Quita las hojas exteriores más duras con las manos hasta que veas que la base de las hojas empieza a ser de un color amarillo claro.
- Cortar la punta: Con un movimiento firme, corta los 2-3 centímetros superiores de la alcachofa (las puntas suelen ser pinchosas y duras).
- Frotar con limón: Inmediatamente después de cada corte, frota la alcachofa con la otra mitad del limón.
- Hervir el agua: Pon los 1.5 l de agua en la olla con la sal, la pimienta y el resto del limón en rodajas.
- Sumergir las piezas: Añade las alcachofas cuando el agua esté en un hervor alegre. Coloca un plato encima si flotan demasiado para que se cocinen por igual.
- Cocer 20 minutos: Mantén un fuego medio bajo hasta que al insertar un cuchillo en la base entre como en mantequilla.
- Escurrir con cuidado: Retira las alcachofas con una espumadera y colócalas boca abajo sobre papel de cocina.
- Toque final: Rocía con el aceite de oliva virgen extra mientras aún están calientes para que absorban el aroma.