Ingredientes:

  • 450 g de salchicha de cerdo fresca (sin tripa)
  • 240 g de queso Cheddar fuerte, recién rallado
  • 210 g de harina de trigo todo uso
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 60 ml de leche entera o semidesnatada
  • ½ cucharadita de sal kosher
  • ½ cucharadita de pimienta negra recién molida
  • ½ cucharadita de mostaza seca en polvo (opcional)
  • 1 cucharada de perejil fresco, picado (para decorar)

Instrucciones:

  1. Precaliente el horno a 180°C (350°F). Cubra la bandeja para hornear con papel de pergamino.
  2. En un tazón grande, combine la harina, el polvo de hornear, la sal, la pimienta negra y la mostaza seca. Mezcle con un batidor de varillas para asegurar una distribución uniforme.
  3. Agregue el queso Cheddar rallado y la salchicha cruda a la mezcla seca.
  4. Vierta la leche. Usando sus manos (es la mejor manera), amase suavemente hasta que todos los ingredientes se combinen y ya no vea harina suelta. La masa debe ser pegajosa pero firme.
  5. Usando una cuchara medidora, tome porciones y ruédelas suavemente en bolas de aproximadamente 2.5 cm. Colóquelas en la bandeja preparada.
  6. Refrigere las albóndigas formadas durante al menos 30 minutos. Este paso es crucial para que mantengan su forma durante la cocción.
  7. Hornee durante 20 a 25 minutos, o hasta que estén doradas por fuera y cocidas por dentro (temperatura interna de 74°C o 165°F).
  8. Retire del horno y transfiera a una rejilla para enfriar ligeramente. Decore con perejil fresco picado, si lo desea, antes de servir calientes.