Ingredientes:
- 1 kg carne de res molida
- 150 g carne de cerdo molida
- 1 cebolla mediana picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1/2 taza pan rallado fresco
- 1/4 taza perejil fresco picado
- 1 huevo grande batido
- 1/4 taza leche
- 1 cucharadita pimentón ahumado
- 1/2 cucharadita comino molido
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Harina para enharinar
- Aceite de oliva para sellar
- 2 cucharadas aceite de oliva
- 1 cebolla mediana picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 lata (794g) tomate triturado
- 1 lata (397g) tomate troceado, sin escurrir
- 1/2 taza vino tinto seco (opcional)
- 1 cucharadita orégano seco
- 1/2 cucharadita albahaca seca
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita azúcar
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Prepara la mezcla de albóndigas: Mezcla todos los ingredientes de las albóndigas en un tazón grande. Mezcla suavemente hasta que estén combinados, ¡no mezcles demasiado!
- Forma las albóndigas: Enrolla la mezcla de carne en albóndigas de tamaño uniforme (aproximadamente 2.5-4 cm de diámetro). Enharina ligeramente.
- Sella las albóndigas: Calienta aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Sella las albóndigas por todos lados hasta que estén doradas (aproximadamente 2-3 minutos por lado). Esto agrega sabor y ayuda a mantener su forma. No satures la sartén; trabaja en lotes.
- Prepara la salsa de tomate: En una olla grande u horno holandés, calienta aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que esté suave. Agrega el ajo y cocina hasta que esté fragante.
- Combina los ingredientes de la salsa: Agrega los tomates triturados, los tomates troceados, el vino tinto (si lo usas), el orégano, la albahaca, la hoja de laurel y el azúcar a la olla. Sazona con sal y pimienta.
- Cocina a fuego lento la salsa: Lleva la salsa a ebullición, luego reduce el fuego a bajo. Cubre y cocina a fuego lento durante al menos 30 minutos, revolviendo ocasionalmente, para permitir que los sabores se mezclen.
- Agrega las albóndigas: Coloca suavemente las albóndigas selladas en la salsa de tomate a fuego lento. Asegúrate de que estén sumergidas en su mayoría.
- Cocina a fuego lento con las albóndigas: Cubre y continúa cocinando a fuego lento durante otros 30 minutos, o hasta que las albóndigas estén bien cocidas y la salsa se haya espesado. Verifica la temperatura interna de una albóndiga; debe alcanzar los 74°C (165°F).
- Retira la hoja de laurel y sirve: Antes de servir, retira la hoja de laurel de la salsa. ¡Sirve caliente!