Ingredientes:

  • 4 cabezas de ajo grandes (aproximadamente 30-40 dientes), pelados
  • 500 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 1 cucharadita de granos de pimienta negra entera
  • 1 guindilla seca (opcional)

Instrucciones:

  1. Pela todos los dientes de ajo y asegúrate de que estén enteros y sin magulladuras.
  2. Coloca los dientes de ajo en el cazo y cúbrelos completamente con el aceite de oliva.
  3. Añade el romero, el tomillo, los granos de pimienta y la guindilla (si la usas).
  4. Cocina a fuego medio-bajo (controlando que la temperatura esté entre 60-70°C) durante 40 minutos. Si no tienes termómetro, ajusta el fuego para que salgan burbujas muy pequeñas.
  5. Pincha un ajo con un tenedor o pinzas. Debe estar muy blando.
  6. Deja enfriar los ajos en el aceite dentro del cazo. Luego, transfiere todo (ajos y aceite) a un frasco de vidrio esterilizado. Guarda en la nevera.