Ingredientes:

  • 1 taza (150g) Almendras crudas, sin piel
  • 1/2 taza (50g) Pan del día anterior, sin corteza
  • 2-3 dientes de Ajo, al gusto
  • 1/4 taza (60ml) Vinagre de Jerez
  • 1/2 taza (120ml) Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1/2 cucharadita Sal, o al gusto
  • 4 tazas (950 ml) Agua fría
  • Uvas blancas o melón, para servir

Instrucciones:

  1. Remoja las almendras en agua fría durante al menos 30 minutos. Remoja el pan en un poco de agua hasta que se ablande.
  2. Escurre las almendras y combínalas con el pan remojado (exprime el exceso de agua), el ajo, el vinagre de jerez, la sal y una pequeña cantidad de aceite de oliva en la licuadora.
  3. Vierte lentamente el agua fría mientras licúas hasta lograr una consistencia suave y cremosa.
  4. Con la licuadora aún en funcionamiento, agrega lentamente el resto del aceite de oliva para crear una hermosa emulsión.
  5. Prueba el ajoblanco y ajusta la sazón (sal, vinagre o ajo) a tu gusto.
  6. Para una textura extra suave, cuela el ajoblanco a través de un colador fino (opcional).
  7. Refrigera el ajoblanco durante al menos 30 minutos para permitir que los sabores se mezclen y la sopa se enfríe por completo.
  8. Sirve frío, adornado con uvas o melón. Un chorrito de aceite de oliva virgen extra siempre es bienvenido. ¡Disfruta de este refrescante ajoblanco!