Ingredientes:
- 1 taza (240 ml) de aceite vegetal neutro (como aceite de canola, girasol o cacahuete)
- 8 dientes de ajo grandes, pelados y finamente picados
- 4 cucharadas de hojuelas de chile rojo seco (¡ajusta al gusto!)
- 1 cucharada de hojuelas de pimiento rojo coreano (gochugaru), para un color vibrante (opcional)
- 1 cucharada de semillas de sésamo tostadas
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de azúcar
Instrucciones:
- Picar finamente el ajo. Medir las hojuelas de chile, gochugaru (si se usa), semillas de sésamo, sal y azúcar y colocarlos en un bol resistente al calor.
- En la olla, calentar el aceite a fuego medio.
- Cuando el aceite esté caliente (pero no humeante), añadir el ajo picado. Cocinar, removiendo ocasionalmente, hasta que el ajo esté dorado y crujiente. ¡Cuidado que no se queme!
- Retirar la olla del fuego y dejar enfriar el aceite ligeramente (unos 30 segundos). Verter con cuidado el aceite caliente y el ajo sobre la mezcla de chiles y especias en el bol resistente al calor.
- Dejar reposar la mezcla durante al menos 30 minutos para que los sabores se infundan.
- Colar el aceite a través de un colador de malla fina en un frasco de vidrio esterilizado. Guardar los sólidos de ajo y chile en un recipiente aparte.
- Usar el aceite de ajo y chile para dar sabor a tus platos favoritos. Los sólidos de ajo y chile pueden utilizarse como topping crujiente.