Ingredientes:

  • 1 repollo Napa grande (900g - 1.3kg), picado
  • 1 taza (240ml) de sal kosher
  • 6 tazas (1.4L) de agua
  • 1 taza (240ml) de agua
  • ½ taza (60g) de harina de arroz glutinoso
  • 1 cebolla mediana, picada (aproximadamente 1 taza)
  • 6 dientes de ajo
  • 1 trozo de jengibre de 2.5cm, pelado y en rodajas
  • ½ taza (60g) de hojuelas de chile coreano (gochugaru)
  • 2 cucharadas de salsa de pescado
  • 1 cucharada de azúcar
  • ½ taza (50g) de cebollas verdes (cebolletas) picadas
  • ½ taza (50g) de rábano coreano (mu) o rábano daikon en julianas
  • Opcional: 1/4 taza (25g) de zanahorias en julianas

Instrucciones:

  1. En un tazón grande, combina agua y sal. Agrega el repollo picado y mezcla bien. Pesa el repollo con un plato o tazón para mantenerlo sumergido. Deja reposar durante 1-2 horas, volteando el repollo a la mitad.
  2. En una cacerola, bate el agua y la harina de arroz glutinoso. Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que espese en una papilla (aproximadamente 5-7 minutos). Deja que se enfríe por completo.
  3. En un procesador de alimentos o licuadora, combina la papilla de arroz enfriada, la cebolla, el ajo, el jengibre, la salsa de pescado y el azúcar. Mezcla hasta que quede suave.
  4. Escurre y enjuaga el repollo completamente para eliminar el exceso de sal. Exprime cualquier exceso de agua.
  5. En un tazón grande, combina el repollo, la pasta de kimchi, el gochugaru, las cebollas verdes, el rábano coreano (o daikon) y las zanahorias opcionales. Usa guantes para mezclar todo muy bien, asegurando que el repollo esté uniformemente cubierto con la pasta.
  6. Empaca el kimchi en recipientes herméticos o frascos de vidrio, dejando algo de espacio en la parte superior. Presiona el kimchi para liberar las burbujas de aire.
  7. Deja los recipientes a temperatura ambiente (idealmente 20-22°C) durante 1-5 días, dependiendo de tu preferencia por la acidez. Revisa diariamente y “eructa” los recipientes para liberar gases. Tan pronto como sepa tan agrio como te guste, transfiérelo al refrigerador para detener el proceso de fermentación.
  8. Una vez refrigerado, el kimchi continuará fermentando lentamente. Estará listo para comer inmediatamente, pero continuará desarrollando sabor con el tiempo.